|
Página 1 de 3
Lo que vales recibes
Una cosa es lo que Dios hace y otra lo que tú debes hacer. Hay cosas que podemos pedir al Señor, pero otras en las que debemos obedecer. Puede que busques a alguien para que ore por tu hogar porque tienes muchos problemas, pero tratas mal a tu esposa, mientras que la Palabra dice que debes tratarla sin asperezas. Eso es algo que debes hacer tú. Obedece a Dios y tu hogar va a ser transformado, lo que sí puedes hacer es orar a Dios para que te ayude y te de la fe para obedecerlo.
Hay sanidad divina y hay salud. Yo estoy en un
ministerio de sanidad divina pero todos los días voy al gimnasio a
quemar grasa, siempre cuido mi dieta, y rara vez como azúcar. Sé que el
Señor es capaz de sanar, pero yo tengo un cuerpo que es templo de Dios
y debo cuidarlo. Dios puede sanarte hoy, pero quiere que mañana comas
bien.
Existen bendiciones que causas con tu obediencia al Señor. Lee la
Palabra con fe para que pueda hacer algo en tu vida, obedece lo que en
ella dice, y hónrala con tu actitud.
¿Utilizas tu fe para salir de un problema? ¿Por qué no la usas para lo
positivo? Empléala para obtener lo bueno, eso es ser proactivo en la
fe. Debes aprender a mezclar la Palabra con fe, porque cuando la oímos
con fe Dios puede hacer algo. Mientras más valor le des a la
predicación, más eres transformado a través de ella.
La Palabra del Señor en Romanos 12:2-3 dice: No os conforméis a este
siglo, sino transformaos por medio de la renovación de nuestro
entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios,
agradable y perfecta. Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada
cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que
el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la
medida de fe que Dios repartió a cada uno.
En los últimos días he venido enseñando que la medida de fe que Dios
nos da, no es sólo para creer en el Señor, sino para tener un alto
concepto de uno mismo. La fe te sirve para creer lo que eres en Cristo
Jesús. Dios te valora conforme al valor que crees que tienes.
Pablo decía que había aprendido a contentarse en cualquier situación,
que sabía vivir en la abundancia y en la escasez, porque todo lo podía
en Cristo. (Filipenses 4.10) Escribió esto según su medida de fe. No
estaba escribiendo que todo lo puedes en Cristo, sino de lo que él
creía, que podía pasar todo en Cristo Jesús. Al hacerlo dijo hasta
donde llegaba su fe. ¿A donde llega la tuya? Si Pablo llego a ser así,
nosotros también podemos.
Dios puede hacer cosas grande contigo si crees que lo puedes lograr.
¿De que crees que eres capaz? Tienes miedo de creer en tu capacidad
porque piensas que es no creer en Dios. Pero Él te ha dado una medida
de fe para que aprendas a tener una medida de ti mismo.
Todo tiene su medida. La Palabra dice que nadie debe pasarse de la
altura, es decir, que no tenga un concepto más alto del que debe tener.
Dios no quiere que pienses de ti mismo de una manera baja. Lo que
piensas de ti mismo puede ser algo santo o un pecado. Si piensas que
nunca puedes hacer ni lograr nada estás pecando, porque estás
menospreciando la obra de Dios.
Cuando nosotros decimos no poder, estamos ofendiendo a Dios en Su
creación. Dios hizo algo bueno cuando nos creo y de esa manera debemos
comportarnos.
Cuando Dios quiere sacar a alguien de algo, normalmente se lo lleva a
un extremo. Él quiere llevarte a cosas muy grandes para poderte
transformar. La fe transforma si la podemos usar para un empleo o
sanidad. Nadie recibe de Dios más de lo que la persona misma cree que
vale. Ve componiendo tu falsa humildad o tu desprecio a ti mismo,
porque con eso no eres más agradable delante de Dios. No pienses que
obtener más del Señor es pecado, porque si tener más de Él es pecado,
¿Qué sería Dios, que lo tiene todo? ¡Empieza a creer que puedes creer
más!
En Isaías 40:31 dice que Los muchachos se fatigan y se cansan, los
jóvenes flaquean y caen; peor los que esperan en Yahveh tendrán nuevas
fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán y no se cansarán;
caminarán y ni se fatigarán. Sin embargo no dice que van a volar, solo
que extenderán sus alas y que tratando de volar no se van cansar. Dios
quiere hacerte creer a un extremo de algo para que puedas obtener lo
que necesitas.
|