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“Asegurando una vida de bendición”
1a. parte
Ser bendecido no debe ser algo circunstancial, temporal, tiene que ser todo un estilo de vida, tienes que acostumbrarte a un nuevo estilo de vida, el estilo de vida del bendecido y la Biblia dice que somos los bendecidos.
1 Crónicas 29:26-29 dice:
“Así reinó David, hijo de Isaí sobre todo Israel, el tiempo que reinó
sobre Israel fue cuarenta años. Siete años reinó en Hebrón y treinta y
tres reinó en Jerusalén y murió en buena vejez, lleno de días, de
riquezas y de gloria y reinó en su lugar Salomón, su hijo y los hechos
del rey David, primeros y postreros están escritos en el libro de
Crónicas de Samuel vidente en las Crónicas del profeta Natán y en las
Crónicas de Gad vidente”
Dios es un Dios de principios y uno de los principios por excelencia es
el principio de la causalidad divina, es la ley causal, donde hemos
aprendido que el secreto de la abundancia es: entre más damos, más
recibimos y recibimos y recibimos porque damos y no nos queremos salir
del circulo de la bendición del rey de reyes y Señor de Señores.
El Dios nuestro es el Dios de toda la iglesia en todo el mundo, así es
que estamos viviendo en una tremenda época de cosecha, de bendición, de
prosperidad y la buena noticia es que esto apenas está comenzando,
porque Dios nos quiere dar más aún.
Tienes que acostumbrarte a que Dios te sorprenda, a que tu estilo de
vida debe ser diferente, donde todo va a ser para bien; pero vas a ser
atacado, vas a despertar celos, envidias, vas a despertar que mucha
gente no te entienda, porque la Biblia dice que los que son del
Espíritu, entienden las cosas que son del Espíritu, pero los que no son
del Espíritu, no las pueden entender aunque quisieran.
David fue uno que disfrutó de larga vida, habla de calidad y cantidad.
David murió cuando estaba muy viejo, dice que murió en buena vejez y
lleno de vida, murió en buena vejez producto de una buena vida.
Para llegar a tener una buena vejez, tienes que haber tenido una buena
vida, si no tienes una buena vida, vas a morir joven y no es el plan de
Dios que mueras joven.
Si tú tienes una mala calidad de vida desde tu niñez, traes arrastre de
mucho dolor, de miseria, de tanta angustia, de tanta circunstancia
adversa, vas a querer morirte temprano o la muerte te va a sorprender
temprano.
Mucha gente busca en el suicidio, lamentablemente, una salida errónea
porque están cansados, están cargados, están tan agobiados, porque han
llevado una vida terrible que ni siquiera se imaginan de viejos,
entonces buscan la muerte, otros no la buscan, si no que la muerte los
sorprende a ellos, comienzan con enfermedades, gente joven muriendo del
corazón o enfermedades que antes solo a los ancianos les daba.
Nosotros tenemos derecho a llegar a tener una buena vejez, porque vamos
a tener una buena vida, así es que independientemente de las
circunstancias que hayamos arrastrado desde nuestra niñez, vamos a
hacer un alto y tomar una decisión de nuestra voluntad, comenzar a
vivir la vida que nunca habíamos vivido.
A partir de hoy los cielos se abren sobre nosotros y comenzaremos a
vivir como Jesucristo dijo que teníamos que vivir, vida y vida en
abundancia, seremos hombres y mujeres bendecidos y prosperados, que
vamos a ver la gloria y la presencia de Dios todos los días de nuestras
vidas, en todo lo que emprendamos.
Para muchos la vida significa un triste valle de lágrimas, pero la
Biblia no enseña que tu vida tiene que ser un triste valle de lágrimas,
al contrario, la Biblia enseña que Dios es un Dios que cambia,
transforma y revierte toda circunstancia, toda situación, toda
adversidad y quiere cambiar ese triste valle de lágrimas en una fuente
de gozo, alegría, paz y prosperidad.
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