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jueves, 06 de diciembre de 2007
Índice del Artículo
Características de un adorador
"Una vida de santidad para con Dios"
Características de un Adorador
Introducción

De suma importancia es este tema, ya que a través de el descubriremos qué es necesario tener para adorar al Padre Celestial como El anhela que le adoremos.
Características es en otras palabras, el carácter de un adorador, sus cualidades, su forma de ser, de allí que pueden encontrarse muchas, miremos algunas:


1o.- Haber entregado su vida a Jesucristo como Señor y Salvador (Juan 3:4-7)
Dícele Nicodemo: “¿Cómo puede uno nacer siendo ya viejo? ¿Puede acaso entrar otra vez en el seno de su madre y nacer?» Respondió Jesús: «En verdad, en verdad te digo: el que no nazca de agua y de Espíritu no puede entrar en el Reino de Dios. Lo nacido de la carne, es carne; lo nacido del Espíritu, es espíritu. No te asombres de que te haya dicho: Tenéis que nacer de lo alto”.
A. Aspecto fundamental y sencillo de la vida cristiana, porque si no se tiene fe, se descalifica para adorar al Padre.
B. Siendo el hijo traído a la Tierra para glorificar al Padre, se hace necesario que El nos enseñe el camino de cómo hacerlo también nosotros (Juan 14:10-14).

2o. Conocedor del propósito dicho para el hombre (Efesios 1:12 “para ser nosotros alabanza de su gloria, los que ya antes esperábamos en Cristo”. y Rom. 8:29 “Pues a los que de antemano conoció, también los predestinó a reproducir la imagen de su Hijo, para que fuera él el primogénito entre muchos hermanos” )
Muchos ignoran el propósito de Dios y por lo tanto, no pueden ejercer su ministerio de adoración al Padre.
En la obra especial de Creación realizada por Dios al hombre se le dio un triple propósito para su vida:
Fue creado para adorar a Dios.
Fue creado para tener comunión con Dios.
Fue creado para glorificar a Dios en su vida.
Quien conozca y le sea revelado por el Espíritu Santo este propósito tendrá la conciencia del porqué está en esta Tierra.

3o. Tener un corazón humilde, un corazón como el de Dios (I Sam. 13:14)
“Pero ahora tu reino no se mantendrá. Yahveh se ha buscado un hombre según su corazón, al que ha designado caudillo de su pueblo, porque tú no has cumplido lo que Yahveh te había ordenado.»
En David nosotros podemos encontrar varias características de un adorador, ya que El es un gran ejemplo bíblico de la adoración al Padre. La humildad es un aspecto que debe tener todo aquel que quiera venir a la presencia de Dios. Es lo opuesto al orgullo – a la altivez.
David tuvo como meta principal levantar morada, lugar de adoración a Dios, dijo que no descansaría hasta lograrlo, esto es negación, humildad, no buscar lo suyo propio, si no hacer la voluntad de Dios. Salmo 43:25; 1a. Pedro 5:5, Sal. 138:6; Is. 66:2.

4o. Anhelar la presencia de Dios (Éxodo 33:15)
Contestóle: «Si no vienes tú mismo, no nos hagas partir de aquí.
El adorador es aquel que entiende que la presencia de Dios es lo más importante.
Muchos hacen cosas para Dios, pero lo hacen sin tener la seguridad de que la presencia divina está con ellos y con lo que hacen.
La Biblia menciona como Israel como en tiempos del reinado del Rey Saúl fue a la guerra contra los filisteos, se llevaba el arca del pacto, tipo de la presencia de Dios, y el resultado fue la derrota, 1 Sam. 4:5.
Moisés al contrario no quiso seguir con el camino a la Tierra prometida sin tener la seguridad de que la presencia de Dios estuviera con él.
La vida de adoración es una vida donde se está teniendo una estrecha relación con Dios y Su presencia y todo lo que se haga, se hable o piense está siendo dado por la voluntad de Dios.
El anhelar la presencia de Dios es algo continuo de todo tiempo sin importar las circunstancias.