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jueves, 06 de diciembre de 2007
Índice del Artículo
Cuál es la actitud que tienes ante la situación que estás viviendo? Negativa o positiva
Página 2
¿Cuál es la actitud que tienes ante la situación que estás viviendo?

NEGATIVA o POSITIVA

Son muchas las formas para expresar nuestras actitudes: Las actitudes las expresamos con palabras, con ademanes, con actos, con nuestro comportamiento, con guiños, etc., Dios cuando puso al hombre en esta tierra estableció parámetros, le dio leyes, para que el hombre tuviese actitudes correctas, nos dejo su Palabra que es la que nos instruye en la manera como nosotros debemos manejar nuestras actitudes.

Pero siempre que el hombre aparta su oído de la palabra de Dios, las actitudes que toman son completamente equivocadas y las consecuencias que vienen prácticamente son funestas.
Cuando toda la raza humana se había desviado tomando el rumbo equivocado, Dios escogió a un hombre llamado Abraham, entro en pacto con él y con su descendencia, entró en pacto con su hijo Isaac, luego entró en pacto con su hijo Jacob, y Jacob vino a ser el padre de Israel.
Pero Israel estuvo por 430 años en Egipto, donde los egipcios los afligieron y los trataron como esclavos y Dios dijo voy a liberar a mi pueblo de la esclavitud de la servidumbre y los voy a llevar a una tierra hermosa, a una tierra llena de riveras, de ríos, de montes, de valles, una tierra rica, que fluye leche y miel.
Y Dios envío a Moisés quien con señales, maravillas y prodigios, sacó al pueblo de Israel con brazo extendido y mano poderosa. Mas de millón y medio de personas, vieron con sus propios ojos como las aguas del mar rojo se dividieron en dos, se secó el mar y el pueblo atravesó por lo seco, un milagro extraordinario. Y luego con sus propios ojos vieron como Moisés extiende su mano y las aguas se juntan de nuevo y destruyen a todo el ejército de Faraón, a todos los opresores, cantaron con júbilo y entonaron cánticos de victoria, tenían una actitud optimista de triunfo.
Pero cuando van caminando por el desierto y se encuentran ante situaciones adversas cambian de actitud.
Analicémoslo desde la Palabra de Dios en Números 13, 17-20. 23.25. 27-31

17 Moisés los envió a explorar el país de Canaán, y les dijo: «Subid ahí al Négueb y después subiréis a la montaña.
18 Reconoced el país, a ver qué tal es, y el pueblo que lo habita, si es fuerte o débil, escaso o numeroso;
19 y qué tal es el país en que viven, bueno o malo; cómo son las ciudades en que habitan, abiertas o fortificadas;
20 y cómo es la tierra, fértil o pobre, si tiene árboles o no. Tened valor y traed algunos productos del país.» Era el tiempo de las primeras uvas
23 Llegaron al Valle de Eskol y cortaron allí un sarmiento con un racimo de uva, que transportaron con una pértiga entre dos, y también granadas e higos.
24 Al lugar aquél se le llamó Valle de Eskol, por el racimo que cortaron allí los israelitas.

25 Al cabo de cuarenta días volvieron de explorar la tierra.

Moisés escogió doce hombres y los envió a que inspeccionaran la tierra de Canaán. Y después de cuarenta días, los doce hombres dan el siguiente reporte, y dicen nosotros llegamos a la tierra a la cual nos enviaste (le dicen a Moisés y a todo el pueblo que les estaba escuchando), la que ciertamente fluye leche y miel, o sea es verdad lo que Dios prometió.
Y traían un racimo que tuvieron que cargarlo entre dos hombres porque era tan grande el fruto que uno no lo hubiera podido cargar y hacen presentación del racimo que habían traído, y dicen: la cosecha es buena, mas el pueblo que habita aquella tierra es fuerte, y la ciudades muy grandes y fortificadas; nunca podremos conquistarlas, Dios nos hizo trampa, nos engañó, nos trajo para entregarnos en manos de un pueblo que es mas fuerte que nosotros, dieron un reportaje completamente negativo.
27 Les contaron lo siguiente: «Fuimos al país al que nos enviaste, y en verdad que mana leche y miel; éstos son sus productos.
28 Sólo que el pueblo que habita en el país es poderoso; las ciudades, fortificadas y muy grandes; hasta hemos visto allí descendientes de Anaq.
29 El amalecita ocupa la región del Négueb; el hitita, el amorreo y el jebuseo ocupan la montaña; el cananeo, la orilla del mar y la ribera del Jordán.»