Inicio arrow Nuestra Comunidad arrow Predicación semanal arrow Una mente dubitativa e incrédula  
 
Menú principal
Inicio
Fundación
Nuestra Comunidad
Predicación semanal
Fundamentos de Nuestra fe
Crecimiento Espiritual
Temas de Interes
Oración
El Director
La Renovación Carismática
Testimonios
Enlaces Recomendados
Eventos
Descargar Audio y Diapositivas
Contáctenos
Registro de Usuario





¿Recuperar clave?
¿Quiere registrarse? Regístrese aquí
Actualidad
Meditación Dominical
Evangelio del dia
Santo del dia
ZENIT RSS-Newsfeed
 

Una mente dubitativa e incrédula PDF Imprimir E-Mail
Calificación del usuario: / 1
MaloBueno 
miércoles, 05 de diciembre de 2007
Índice del Artículo
Una mente dubitativa e incrédula
Página 2
Una mente dubitativa e incrédula

“Hombre de poca fe ¿por que dudaste? ” Mateo 14:31

“Y estaba maravillado de la incredulidad de ellos”. Marcos 6:6

dudar como “situarse en una posición dual ... que implica incertidumbre en cuanto a qué camino tomar; ... se dice de los creyentes cuya fe es poca, estar ansioso, por causa de un estado mental distraído, de vacilar entre la esperanza y el temor...”

incredulidad “siempre se tra­duce como ‘desobediencia’



La duda

“¿Hasta cuándo vacilaréis entre dos opiniones?” 1 Reyes 18:21

Ej. un hombre que estaba enfermo y que estaba confesando la Palabra.....

Pero también vio que cada vez que él confesaba la Palabra, de su boca salía una luz como una espada, y el demonio se acobardaba y caía hacia atrás.

el hombre compren­dió por qué era tan importante mantenerse diciendo la Pala­bra.

La duda no es algo que Dios pone en nosotros. La Biblia dice que Dios da a cada hombre una . . . medida de fe (Romanos 12:3). Dios ha puesto te en nuestro corazón, pero el diablo trata de negar nuestra fe atacándonos con la duda.

La duda viene en forma de pensamientos que están opues­tos a la Escritura.

La duda y la incredulidad  = Romanos 4:18-21 (Abraham)

Abraham había recibido una promesa de Dios, de que Él le haría tener un heredero de su propio cuerpo. Muchos años habían pasado y todavía no había nacido un hijo de la relación entre Abraham y Sara. Abraham todavía se mantenía en fe, creyendo que lo que Dios había dicho sucedería. Mientras se sostenía, lo atacaban pensamientos de duda, y el espíritu de incredulidad lo presionaba para que desobedeciera a Dios

La desobediencia es hacer caso omiso de la voz del Señor.

o cualesquiera cosas que Dios nos esté diciendo personalmente, no sólo transgredir los Diez Mandamientos.

Abraham continuaba firme. Seguía alabando y dando glo­ria a Dios. La Biblia afirma que en tanto lo hacía, se fortalecía en fe.

Satanás sabe cuán peligrosos seremos con un corazón lleno de fe, así que nos ataca con duda e incredulidad.
 
Dios pone sueños y visiones en los corazones de Su pueblo; empiezan como “semillitas”. Tal como una mujer tiene una semilla plantada en su matriz cuando queda embarazada, así podemos decir que nos “embarazamos” de las cosas que Dios habla y promete. Durante el “embarazo” Satanás se esfuerza duro para tratar de que “abortemos” nuestros sueños. Una de las herramientas que usa es la duda; la otra, es la incredulidad. ¡Ambas trabajan contra la mente!.

La te es un producto del espíritu: es una fuerza espiritual.
 
¡Sigue andando sobre el agua!   Mateo 14, 24-32

“Cuando ellos subieron a la barca, el viento se calmó”
Subrayé el último versículo porque quiero llamar tu aten­ción al programa del enemigo esbozado en este pasaje. Pedro bajó de la barca obedeciendo la orden de Jesús para hacer algo que él nunca había hecho antes. De hecho, nadie nunca lo había hecho excepto Jesús. ”Eso requirió fe”

Pedro cometió un error; dedicó mucho tiempo a observar la tormenta. Se asustó. La duda y la incredulidad lo abrumaron, y ­comenzó a hundirse. Clamó a Jesús para que lo salvara, y Él lo hizo. Pero observa que la tormenta cesó ¡en cuanto Pedro regresó a la barca!