DESCUBRE LA REALIDAD DEL ESPÍRITU SANTO
Los Cristianos católicos profesamos una fe trinitaria, porque creemos en un Dios Padre, Creador de todo lo que hay y todo lo que existe; en un Dios Hijo, Jesucristo el Señor, Salvador y Mesías de todos los hombres, y en un Dios Espíritu, el Espíritu Santo, el Santificador, sin el cual ninguno puede optar por la salvación y mucho menos lograrla.
En esta sección vamos a analizar una serie de enseñanzas que nos permitan descubrir la realidad del Espíritu Santo, el gran desconocido para una enorme multitud de católicos, que no han podido dar el paso en fe que los conduzca a una vida nueva, al arrepentimiento sincero y a una verdadera conversión, que nos haga realmente criaturas nuevas nacidas del agua y del Espíritu de Dios.
Sin la acción del Espíritu Santo ningún mortal puede acceder a la salvación, puede alejarse de los vicios, del pecado, del placer y del mal; puede perdonar, puede amar, puede ser justo, puede ser grato, puede liberarse de las ataduras del maligno, puede agradar a Dios, puede orar y obtener los resultados que la oración en el Espíritu traen a nuestras vidas, en fin, sin la acción del Espíritu Santo percibimos la realidad de la Palabra del Señor cuando nos dice en Juan 15, 5 " Yo soy la Vid y ustedes los sarmientos. Si alguien permanece en Mí, y Yo en él, produce mucho fruto, pero sin Mí nada podéis hacer".
Analicemos una serie de conocimientos y enseñanzas que nos permitan descubrir la realidad de la presencia y la acción del Espíritu Santo en la vida de todos los hombres, y que cada descubrimiento que hagamos nos conduzca a la realidad del actuar de los verdaderos hijos de Dios, como lo descubrieron los apóstoles y discípulos el día de Pentecostés.